Hard times, come again no more!



Además de un lema motivacional para los tiempos que corren, Hard times, come again no more! es el título de una canción que se hizo popular durante la Guerra Civil estadounidense (o Guerra de Secesión). Aunque en realidad la canción fue compuesta por Stephen Foster en el año 1854, poco antes de iniciarse el conflicto (que se desarrolló ente 1861 y 1865).

Más que una canción se trata de una plegaria para los tiempos difíciles que se vivían en un Pittsburgh asolado por la enfermedad, el paro y la hambruna. Ciudad en la que Foster se encontraba cuando se inspiró para componer esta canción influida por los viejos cánticos que entonaban los esclavos en las plantaciones y las iglesias afroamericanas de su Pennsylvania natal. Una letra con la que intentaba subir el ánimo a sus vecinos y a una nación que se encaminaba hacia una guerra en la que su canción, por motivos más que evidentes, alcanzó una enorme popularidad.

Ambos bandos pronto la adoptaron como propia consiguiendo una gran aceptación entre una tropa que no dudó en realizar diversas versiones cómicas o satíricas (o canción protesta, según se mire) cambiando el estribillo por Hard cracked, come again no more!, o Hard tack, come again no more! Notoriedad que ayudó a engrosar la nómina de canciones populares de una guerra fuente de un buen número de referencias culturales a la música-propaganda. [Sin duda la más conocida y de la que hablaremos otro día es When Johnny goes marching home again (Louis Lambert, 1863)]

No deja de resultar curioso que Foster, considerado el padre de la canción moderna americana, toda una figura en su época con más de 100 obras, muriese totalmente arruinado. Sin poder reclamar la propiedad de una sola de sus composiciones que había ido vendido a medida que las producía. 

La Universidad de Pittsburgh reconoció la figura del compositor con la construcción del Stephen Foster Memorial.

Comentario(s) a la entrada